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Los animales salvajes en el ambiente citadino

Dallas- La población mundial sigue aumentando de forma acelerada. Si combinamos esa expansión con la necesidad que tiene la familia promedio de vivienda, alimentación y empleo, no hay duda de que el hábitat natural de los animales disminuye al mismo ritmo.

En Estados Unidos, por ejemplo, numerosos dueños de viviendas experimentan un aumento en la cantidad de animales salvajes que frecuentan sus vecindades y patios. Si bien algunos pueden irritarse o atemorizarse rápidamente por esa “invasión”, es preciso tener en cuenta que pudiera tratarse del último recurso del animal para buscar alimentos o refugio cuando se ve obligado a abandonar su hábitat natural.

Uno de los mejores métodos de mantener a buen recaudo esos animales es garantizar que los mismos tengan áreas naturales adecuadas para explorar. Es algo que exige algún esfuerzo de su parte, así como de la comunidad. Los legisladores pueden ayudar a imponer límites a la expansión urbanística en zonas rurales, y de mantener áreas “verdes” en las comunidades. Sin embargo, hasta esto puede resultar difícil, considerando que los bienes inmobiliarios implican mayores ingresos para la zona en cuestión.

Hasta tanto las necesidades de los animales y los seres humanos no vuelvan a recuperar su equilibrio, es muy posible que encuentre animales salvajes en las cercanías de su hogar. De ser así, hay formas seguras y humanas de interactuar con los mismos, y evitar que éstos hagan frecuentes visitas a su propiedad, particularmente si las mismas implican daños. Es importante que no se acerque demasiado ni toque a ningún animal salvaje, pues éste pudiera morder o arañar (usualmente como un esfuerzo de defensa en última instancia). Además, algunos pueden ser portadores de enfermedades.

Murciélagos: La existencia de estos pequeños mamíferos puede ser beneficiosa, pues se alimentan de muchos insectos que afecta a patios y jardines. Pero cuando se aposentan en casa pueden ser molestos con sus vuelos nocturnos constantes. Coloque una casita para murciélagos en el perímetro de su propiedad, para que puedan vivir ahí los animalitos. Evite que los mismos se cuelen por pequeñas aberturas en los aleros de la casa, aplicando masilla y recubrimientos apropiados. Pero debe esperar a que sea de noche, cuando los murciélagos salen a buscar alimentos, para que ninguno quede atrapado dentro de su escondite.

Osos: Estos animales lo devoran casi todo, razón por la cual se aventuran con frecuencia en los vecindarios, pues la atracción de la basura es difícil de resistir. El manejo adecuado de la basura puede mantener a los osos a distancia, y se pueden utilizar receptáculos de basura a prueba de osos. Si por casualidad se encuentra uno, no pierda la calma. Si se trata de un cachorro, abandone enseguida la zona, pues seguramente hay una madre protectora en las cercanías. Evite cualquier contacto ocular directo que el oso pueda interpretar como amenaza, pero no le demuestre temor. Dele tiempo para que abandone el lugar. Si se para en dos patas o se acerca, pudiera estar tratando de olfatear e identificarlo, lo cual no es una señal de agresión. Si le ataca, puede defenderse o hacer ruido, con lo cual pudiera ahuyentarlo.

Coyotes: Estas criaturas se acostumbran a vivir cerca de los seres humanos, y pueden asustarse menos con su presencia. Vacíe los latones de basura con la mayor frecuencia posible, y ciérrelos debidamente como si estuviera tratando de impedir el acceso a los osos. Los coyotes pueden volverse agresivos y atacar a las mascotas hogareñas, por lo que los perros y gatos que están fuera de la vivienda deben mantenerse amarrados debidamente con sus arreos. Mantenga distancia prudencial de los coyotes, y lánceles una rama o haga ruido para ahuyentarlos.

Gansos: No los alimente, pues podrían venir muchos más a acampar en su patio, particularmente si está cerca de un estanque o lago. Los gansos producen una enorme cantidad de excrementos que pueden transmitir enfermedades.

Ciervos: Estos abundan cada vez más en los vecindarios donde se destruyen las zonas boscosas para dar sitio a urbanizaciones. Generalmente son dóciles y más asustadizos que la persona con quien se encuentren. No los alimente ni los toque, pues si lo hace, pudieran volver en busca de alimento gratuito. Finalmente siguen su camino. Si está conduciendo un vehículo, tenga precaución si ve a un ciervo, pues donde hay uno, pudiera haber otros más. Usualmente salen al amanecer o al atardecer.

Mapaches: Al igual que los osos y los coyotes, estas astutas criaturas pueden detectar el olor de la basura, o de la comida para mascotas. Mantenga ambas fuera de su alcance. Los mapaches pueden parecerle inofensivos, pero en realidad pueden ser agresivos. Como son animales nocturnos, si ve a uno de ellos durante el día pudiera estar enfermo, por lo que debe llamar a un veterinario.

Serpientes: Tenga mucho cuidado con las serpientes. La mayoría no son venenosas, pero hay especies venenosas en algunas partes del país. Las serpientes son expertas en camuflaje y sigilo, por lo que pudieran ocultarse en montones de leña, en rincones oscuros del garaje o sótano, en pequeñas grietas, o en estanques pequeños. Usualmente, si es descubierta, se escapa o alerta para dar a conocer que va a defender su territorio. Si confronta problemas con una serpiente, un experto en animales salvajes podrá ayudarle a atraparla y reubicarla en un hábitat adecuado.

Hay otros animales como ardillas, zarigüeyas y perros salvajes que pudieran estar compartiendo el espacio con usted y los suyos. Al igual que en los casos mencionados, mantenga bien tapada la basura y los alimentos para mantenerlos alejados.

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