Migrantes cuentan con alimento seguro en Tijuana

Migrantes cuentan con alimento seguro en Tijuana

Tijuana (Notimex)- El deambular de migrantes deportados, que con el tiempo se convierten en indigentes, es un cuadro repetitivo en Tijuana, pero desde hace 13 años, su necesidad de alimento es satisfecha en un desayunador a modo.
Desde que raya el alba, voluntarios encabezados por Ernesto Hernández Ruiz, conocido como el padre Chava, preparan las viandas que servirán de refrigerio a hombres y mujeres que durante la noche dormitaron en cualquier rincón, incluidas coladeras del drenaje.
Además de migrantes deportados e indigentes, los comensales son también personas desempleadas, entran a desayunar antes de emprender la búsqueda de un empleo que alivie su economía.
Aunque el desayuno se sirve a partir de las 8:00 horas, las largas filas empiezan minutos antes con una mecánica ya conocida, se lavan las manos con agua y jabón y se las secan con papel, con lo que se cuida el más mínimo detalle.
Las 20 mesas pronto se ven llenas de gente, ocho por mesa, que no tienen que esperar a que se les sirva, de hecho, cuando ocupan sus sillas, los chilaquiles y frijoles o su huevo revuelto, según sea el menú del día, ya están servidos, calientitos.
Frente a un crucifijo que está a la entrada y la foto de su benefactor, algunos comensales hacen su oración de gratitud al Dios como lo conciben, porque esa mañana, de nueva cuenta tendrán frente a sí un rico y calientito manjar.
“Desde la primera vez que estuve en este lugar quedé maravillado y comprometido, de ahí que durante mi gestión como diputado he apoyado su labor en la medida de mis posibilidades”, comentó Gastón Luken Garza, durante una visita al lugar.
Luken Garza, en una labor conjunta con la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), entregó un cheque por un millón de pesos, en apoyo a esta labor que ha convocado a los tijuanenses, que como voluntarios se involucraron en esta tarea.
Hace un año, cuando el desayunador salesiano recibió un apoyo similar de la Sedesol, Margarita Andonaegui, coordinadora de ese lugar, explicó que la gran mayoría de las personas que acuden por alimento son recién deportados a Tijuana.
Ese mundo de gente, deportada de Estados Unidos, llega sin un centavo en la bolsa y en la gran mayoría de los casos sin familiares o amigos a quienes recurrir, por lo que su destino es buscar cualquier rincón que los resguarde de las noches frías.
Todas las personas que laboran en este desayunador son voluntarias y además de proporcionarles alimentos, algunos de ellos agregan apoyos adicionales para que los deportados puedan volver a sus pueblos de origen o comunicarse con sus familias.
Por día, el desayunador del padre Chava recibe entre mil y mil 200 personas, a quienes les brinda desayuno, sumando un total de entre cuatro y cinco mil visitantes a la semana.
Por esa razón se han visto obligados a extender las jornadas de servicio para los más necesitados. El comedor, ubicado en las inmediaciones de la línea internacional, se mantiene abierto de lunes a sábado, con un horario de las 8:00 a las 14:00 horas.
“Es una labor extraordinaria la que está asociación civil realiza a favor de una gran cantidad de personas desamparadas y sin hogar”, aseguró Luken Garza, quien al igual que otros diputados federales y la Sedesol pretenden mantener los apoyos.
Los voluntarios han entendido que quienes acuden al lugar son personas que sufren de hambre y frío, que viven en las calles o refugios y frecuentemente expuestos a peligros, tal y como es el caso de indigentes o aquellos deportados de Estados Unidos.
Son necesitados en todos los sentidos, tanto económica como afectivamente, por eso aquí, además de brindar un plato de comida caliente, se les da la oportunidad de convivir en un ambiente agradable en busca de una esperanza de vida y amor.

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