La danza flamenca requiere de entrega y vocación

La danza flamenca requiere de entrega y vocación

México- La bailaora mexicana Margarita Gordon Belloni afirmó aquí que “es difícil dedicarse a la danza, como cualquier otra profesión se necesita entrega y dedicación, es una verdadera vocación, pasión y amor por el arte.

En entrevista con Notimex, Gordon añadió que dejó todo por seguir el flamenco, ya que comenzó como bailarina de danza contemporánea y después de folclore mexicano.

Precisó que estudiaba en Nueva York y se topó con una de las mejores compañías de danza flamenca, vieron su trabajo y la invitaron a unirse a ella.

“Se dio por destino, pero no me arrepiento y si volviera a nacer me dedicaría a la danza, porque no es sólo el baile, sino toda una forma cultural”, dijo.

Resaltó que los escenarios son su vida, ya que cada vez que los pisa, siente que el ambiente se transforma y se enlaza una comunión con el público.

“Siempre siento miedo, antes de cada función por el compromiso que te embarga, la gente espera que uno le ofrezca algo y uno tiene la responsabilidad de dar lo mejor, pero hay veces que hay que reconocer que se ofrece algo mediocre o mal hecho”, subrayó.

Gordon, quien ha impartido clases de baile flamenco en México y el extranjero en varias academias e instituciones culturales, aseveró que luchó por una carrera fructífera antes que glamorosa, y que pretenderá dejar ante todo, una verdad, una enseñanza, una huella en sus alumnos y descendientes.

Precisó que el gusto por la danza se dio desde que era pequeña y que se lo debe a su madre, quien era una persona extremadamente culta, involucrada con gente del arte, como pintores, escritores y escultores, el que la haya obligado a prepararse antes de dedicarse de lleno a la danza.

Mencionó que como todos los artistas, es supersticiosa y que aunque no acostumbra utilizar amuletos, cada vez que pisa un escenario tiene que hacerlo con profundo respeto y con el pie derecho, además de que minutos antes de cada presentación, debe santiguarse para alejar las malas vibras y pedir porque salga lo mejor posible cada función.

Al preguntarle sobre las actuales academias de danza, comentó: “Las respeto mucho, han surgido en todos los tiempos, pero me pregunto ¿cómo le hacen para dar flamenco, jazz, ballet y hawaiiano al mismo tiempo?

“No creo que se pueda trabajar así, no estoy de acuerdo, es una responsabilidad muy seria. Yo apenas puedo con el flamenco, uno como maestro debe ser consciente de dominar la técnica, siempre aprendiendo, sin importar la edad”, sentenció.

Gordon, quien realizó hace unos meses una exposición de indumentaria mexicana popular y sus antecedentes españoles en Cuernavaca, Morelos, comentó que le encantaría dedicarse a la danza hasta sus últimos días.

Reconoció que le falta un lugar donde trabajar, un espacio para seguir laborando que conjunte una biblioteca y un centro de investigación para bailarines y músicos.

Señaló que pese a que suene pretencioso, planeará la recopilación de una serie de investigaciones y apuntes personales, a fin de plasmarlos en un texto que sea de utilidad para gente joven y en general para todo el público interesado por la danza flamenca.

“No soy escritora, buscaré a alguien que me auxilie en la redacción, creo que podrán servirles mis experiencias e investigaciones”, comentó.

En el segundo concierto de “Solistas del Milenio”, organizado por el Gobierno del Distrito Federal, Gordon participó acompañada del guitarrista clásico Eduardo Castañón y del guitarrista flamenco Marco Antonio Núñez.

Gordon, oriunda del estado de Michoacán, manifestó sentirse halagada y emocionada por este tipo de reconocimientos en vida, pero a la vez, con una mayor responsabilidad en sus presentaciones.

Finalmente, Gordon, quien de niña soñó con ser religiosa, cantante de ópera o bailarina profesional, destacó que en el flamenco no se escenifica ninguna obra, ni siquiera podría hablarse de un simple baile, pues se habla de la vida real, de vivencias y experiencias.

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